Fancis Lucille: La comprensión de nuestra verdadera naturaleza no es un pensamiento, es un ejercicio de nuestra libertad. Tenemos la libertad de seguir identificándonos con un individuo separado, en cuyo caso los acontecimientos, el cuerpo, y el mundo aparecerán en concordancia con esta elección que hemos hecho. De tal forma que parecerá que hay cosas sobre las que tenemos control, las palabras que pronunciamos, los movimientos de nuestro cuerpo, y algunas otras cosas; y el resto, el movimiento de las nubes o de los planetas está totalmente fuera de nuestro control, de nuestra jurisdicción. En el momento en que estamos dispuestos a cuestionar esta identificación con el cuerpo-mente, y nos abrimos totalmente a la posibilidad de que la conciencia no es una conciencia personal sino una conciencia universal, desde esa posición ocurre un cambio, en el cual, ocurren todo el tiempo cosas milagrosas, como casualidades que no son casualidades, un azar calculado, justo la casualidad que se necesita.
El mundo aparece de acuerdo con tus creencias. Si crees que el mundo es material y tú eres un cuerpo separado, los acontecimientos aparecerán de acuerdo con este punto de vista. Si crees que el mundo está hecho de pensamiento y que tú eres una mente separada, aparecerá de esa manera. Pero si no crees nada sobre lo que eres, entonces aparecerá tal y como es verdaderamente. Y la belleza de esto es que para vivir una vida iluminada no tienes que creer en nada. Simplemente tienes que dar al universo, a Dios, a la conciencia, la libertad de ser lo que son. Todo lo que tienes que hacer es liberarte de viejas creencias y vivir, por decirlo así, en el no-saber. Entonces todo será una revelación eterna de ti a ti mismo, de tu ser a tu ser.
El mundo aparece de acuerdo con tus creencias. Si crees que el mundo es material y tú eres un cuerpo separado, los acontecimientos aparecerán de acuerdo con este punto de vista. Si crees que el mundo está hecho de pensamiento y que tú eres una mente separada, aparecerá de esa manera. Pero si no crees nada sobre lo que eres, entonces aparecerá tal y como es verdaderamente. Y la belleza de esto es que para vivir una vida iluminada no tienes que creer en nada. Simplemente tienes que dar al universo, a Dios, a la conciencia, la libertad de ser lo que son. Todo lo que tienes que hacer es liberarte de viejas creencias y vivir, por decirlo así, en el no-saber. Entonces todo será una revelación eterna de ti a ti mismo, de tu ser a tu ser.
Encuentro con Francis Lucille, Barcelona 2008.

Gracias José Manuel!
ResponderSuprimirEstas creencias que actúan como gafas coloreando la realidad... es tan cierto como aquella frase que dice que no vemos el mundo como es, sino como somos... circunstancialmente, claro!
Gracias por recordarnos esta maravillosa enseñanza de F.Lucille!
Un abrazo!
Como la mirada "pura" de un niño que no está identificado... Esa mirada es de Ello hacia Ello...
ResponderSuprimirGracias compañero!! Un abrazo!!
_/\_
Gracias José!
ResponderSuprimirGenial la enseñanza que has escrito...Somos lo que pensamos..y ciertamente para reconocer la verdadera naturaleza de la mente es pararse, soltarse en ese punto intermedio donde reside la gracia.
Un abrazo.
Podemos creer que somos un cuerpo-mente o podemos cuestionar esta identificación. Entonces podemos abrirnos “a la posibilidad de que la conciencia no es una conciencia personal sino una conciencia universal”, tal como dice Lucille. Pero podemos caer en la trampa de una nueva creencia, la creencia de que somos “conciencia universal”, lo cual ocurre cuando sustituimos la vivencia por un pensamiento, por una descripción. Muchos lectores de libros espirituales dicen, así sin más, que somos “conciencia universal”, pero considero que en casi todos ellos eso es otra creencia más, igual que la anterior creencia de que somos “conciencia personal”. Me parece que lo que corresponde no es creernos “conciencia personal” o “conciencia universal”, o creer en cualquier otra cosa del ámbito espiritual, sino echar abajo toda creencia y todo supuesto saber. Como dice Lucille: “Todo lo que tienes que hacer es liberarte de viejas creencias y vivir, por decirlo así, en el no-saber”. Y ni siquiera esperar que “entonces todo será una revelación eterna de ti a ti mismo, de tu ser a tu ser”, lo cual puede convertirse en una creencia más, sino quedar en silencio completamente abiertos al momento vivido tal cual es.
ResponderSuprimirUn abrazo.
Francisco
Certeras palabras...
ResponderSuprimirAyyy, Ayyyy, Ayyyy, con la dichosa voluntad o lo que no controlamos...
ResponderSuprimirEs un verdadero "tema". Cuirosamente hay algunos "advaitines" que después de asegurar "la no participación" de ningún individuo personal, terminan diciendo a la grada: "Tu tienes que hacer..." o "Tu deberías pensar..."
todo un tema...
un abrazo compañero y gracias por este post.
Es aquello que dice el zen: al principio las montañas son montañas, o más bien concepto "montañas"; después cuando ves que todo son conceptos aprendidos y superpuestos, pues ya no ves nada; o más bien ves cosas que te han dicho que se llaman "montañas"; y cuando al fin los "conceptos" te dejan (se caen, magia!) empieza la verdadera mirada.
ResponderSuprimirLúcido Lucille ._.
Gracias por el detalle (importante) Santosham.... Entiendo que ese "Todo lo que tienes que hacer" de Francis es "animar" a Ello para que vaya por ahí (aunque Ello ya sepa lo que hace jeje)
ResponderSuprimirGracias amigo!
No puede estar mejor dicho, Caminante Willy, esa frase lo dice todo. No somos realmente conscientes del poder de las creencias, de los acondicionamientos, hasta que se van viendo por lo que son, es entonces cuando queda abierta otra posibilidad, la que apunta Lucille, la del vivir en el no-saber.
ResponderSuprimirGracias a ti Willy. un placer tu visita.
La mirada del niño es sin creencias, Gorka, pero el círculo se completa cuando una vez inevitablemente adquiridas las creencias, los condicionamientos, se es capaz de trascenderlos. El niño se convierte, a la fuerza, en ignorante y después muta en sabio.
ResponderSuprimirGracias compañero!
Gracias Xaro La.
ResponderSuprimirUn apunte y, disculpa por meterme donde no me llaman, pero no puedo resistirme a comentar esa frase tantas veces oída (y otras similares) de "somos lo que pensamos" (otras similares son "somos lo que comemos", "somos lo que hemos logrado", etc). Las llamadas, vamos a llamarlas, enseñanzas del despertar nos dicen precisamente que somos aquello que no puede ser pensado ni percibido en modo alguno. Es precisamente la desidentificación de todo concepto en torno a uno lo que debe perseguirse viendo su punto de vista erróneo y falso. Desde luego para esa tarea la gracia es el punto de partida, el sostén y el final.
Cambiando de tema cada día disfruto más de tus creaciones y me animas e inspiras para que venga alguno por aquí. Y tu visita un verdadero placer.
Abrazos amiga!
Lo que comentas, Francisco, es perfectamente posible y yo mismo doy fe que he caído muchas veces en la hipnosis de los conceptos cambiando unos por otros, por algo maya es maya. Ahora bien también está la Gracia como contraparte del mismo misterio para que la vida te muestre el error. Eso es lo que aquí se ha experimentado. Lo que ocurre a los demás, o puede ocurrir, o se ve claramente que ocurre pues ya escapa cada día más a mis preocupaciones. En el caso de F. Lucille no será porque no lo deje claro, no será porque su enseñanza no insista en ello, en eliminar por completo, por medio de la adecuada investigación el falso saber y abrirte al no-saber (que no es nada sencillo) y allí puede darse la revelación y recalca en indefinidas ocasiones "puede darse" puesto que la Libertad es libre, pero el investigador ha llegado al límite de lo que puede lograr, es decir, agotar todas las posibilidades fenoménicas.
ResponderSuprimirUn abrazo Francisco.
Me alegro de que así te parezcan amigo Ángel.
ResponderSuprimirAbrazos!!
Sí, Santosham, si hay algún tema especialmente escurririzo en todo esto (hablo por mí) es el del no-hacer. Y en esto los verdaderos maestros tienen una tarea muy complicada porque nuestros condicionamiento occidental moderno ni en la más de sus ricas imaginaciones puede contemplar la posibilidad de "la acción por presencia", del wu-wei taoísta, que en todas tradiciones está contemplada de un modo u otro, recuerdo ahora en la Gîta la imagen del Sol por cuya influencia todos los seres hacen sus labores. Además tienen que hablar desde el punto de vista del interlocutor por lo que sus respuestas son necesariamente contradictorias y las paradojas que pongan como ejemplos irresolubles.
ResponderSuprimirAquí se ha llegado a ver con total claridad que como quede un mínimo de resquicio por algún rincón, y hay muchos, tanto a nivel mental como a nivel somático de que uno es un individuo la posibilidad de experimentar el verdadero no-hacer está vetada. Por mucho que se diga: "no hay nada que hacer", "no podemos hacer nada", la sensación será que se hace. Y si ese es el caso hay que se congruentes con ello y hacer, ¿el qué? Seguir indagando si es verdad que, de algún modo, uno es un individuo separado. De lo contrario ese "será lo que tenga que ser" será exactamente eso, una repetición mecánica de acciones y reacciones recurrentes.
Como bien dices, compañero, todo un tema en el que hay que ser especialmente serios, con uno mismo claro.
Gracias a ti, abrazos!!
Sí, de nuevo, Victoria, la analogía zen de la doma del toro viene como anillo al dedo, ¡cuánto se puede extraer de las enseñanzas tradicionales! Esta, en concreto, cada día me sorprende más.
ResponderSuprimirGracias amiga por hilarla. Abrazos!!
Je, sí Gorka, al final no queda otro remedio que recurrir a la paradoja. Ello hace, ¡qué otro podría hacer!, aunque ya sepa lo que hace y aparente no saberlo, (o algo así). Gracias compa!!
ResponderSuprimirSi Jose Manuel! Es como la historia de "Confía en Ala, pero ata primero a tu camello":
ResponderSuprimirPara el que quiera refrescarla:
http://esencia-gorka.blogspot.com/2011/06/haciendo.html
Abrazos!!
Hola
ResponderSuprimirMenudo rapapolvo por la dichosa "somos...."
Me recordo a un profesor que tenía cuando era estudiante, jolin!
No sé si me entendiste cuando escribí "somos lo que pensamos" lo basé justo en lo que el texto decía y como aclaracín cortita puse eso..ahí es:
-El mundo aparece de acuerdo con tus creencias. Si crees que el mundo es material y tú eres un cuerpo separado, los acontecimientos aparecerán de acuerdo con este punto de vista. Si crees que el mundo está hecho de pensamiento y que tú eres una mente separada, aparecerá de esa manera. Pero si no crees nada sobre lo que eres, entonces aparecerá tal y como es verdaderamente-
Parece que no fué afortunada mi frase, siento si te molestó.
Una abrazo.
Hola Xaro La,
ResponderSuprimirNo, tu comentario fue totalmente correcto y afortunado y, por supuesto, no me molestó. Lo que chirría fue mi contestación (por eso pedía disculpas por meterme donde no me llaman, si es que no voy a aprender nunca). Para nada era un rapapolvo… la intención era aprovechar la ocasión para hacer un comentario a esas frases tan oídas, pero sin intención alguna de ser algo personal.
Lo que ocurre con los que tenemos un espacio abierto y hablamos,o escribimos en este caso, es que estamos expuestos a meter la pata constantemente, cosa que es bastante frecuente. Es algo que se sabe y se asume, y cuando ocurre una malinterpretación o no se está muy inspirado en el momento de comentar los comentarios se piden disculpas, lo que hago contigo en este momento.
Aquí para nada se tiene la intención de ser un profesor (no hay talento ni vocación) sino compartir experiencias, intuiciones, etc., con compañeros que están en la misma onda, que tienen los mismos anhelos, y aquí se siente que es así contigo. Así que aquí tienes tu casa, Xaro La, cuando gustes y siempre será un placer tu compañía (sabiendo que el que contesta está aprendiendo y haciendo lo que puede). Y, por cierto, aprendiendo de y admirando tus regalos en forma de Destellos. Gracias.
Abrazos!!
Gracias José!!!
ResponderSuprimirUn fuerte abrazo.
Gracias a ti Xaro La.
ResponderSuprimirAbrazos amiga!