25 de septiembre de 2011

Comprender no sé quién soy es fundamental.


El hecho de que hay que comprender que uno no sabe quién es, que no sabemos quién somos es fundamental. Mientras eso no se comprende estamos en la superficie de la mente. Podemos aceptar mentalmente que no sabemos quién somos, pero en el fondo estamos convencidos de otra cosa. De hecho, por eso prolifera el conocimiento.

Es decir, damos por seguro que el mundo existe, que nosotros existimos, y todos los conocimientos que se derivan de eso. Eso es inamovible. Y aunque podamos decir que todo es ilusión, en el fondo, eso son sólo palabras.

Con esa base no podemos volver la atención sobre nuestro propio ser consciente porque damos por hecho que ya sabemos cómo se hace, lo hacemos sobre conceptos previamente aceptados, ya tenemos la idea. O bien se parece al sueño profundo, o es un estado sin estado, o es un “yo” sin “yo”, la mente tiene muchos recursos. Ella lo sabe todo. Entonces al tratar de volver la atención la estamos volviendo hacia un pensamiento.

Por ello es básico y fundamental entender que no sabemos nada. Primero que no sabemos nada, y después que no sabemos quién somos. “No sabemos quién somos” es mucho más radical porque ya implica que no sabemos nada. Si la base es no saber quién es uno, de qué valor puede ser el conocimiento que uno tenga.

Este darse cuenta no es un pensamiento, tiene que ser presenciado. Uno tiene que darse cuenta de verdad: “yo no sé”, “yo no sé quién soy”. Es como un revulsivo, como quitar una costra para que la superficie original salga. Eso sólo puede verse con práctica. La práctica de auto-indagar, de auto-investigarse. No porque uno lo haya oído, sino porque se dé cuenta.

Uno no será proclive a comprenderlo si considera que en el mundo hay algo para él, para comprender que en el mundo no hay nada verdaderamente madre de felicidad, y para comprenderlo uno tiene que investigar dentro. Nosotros estamos convencidos de que en el mundo hay algo para nosotros, lo que quiera que sea, amor, felicidad. Tenemos que estar convencidos de que no es así. Aunque sea mínimamente uno tiene que encontrar la felicidad dentro, y para esto tiene que auto-investigarse. De lo contrario el pensamiento siempre está saltando de un objeto a otro, y en eso no hay descanso. Desde que viene el despertar, hasta  que viene de nuevo el sueño profundo, el pensamiento está siempre vuelto hacia fuera, persiguiendo objetos todos mentales. 

No hemos visto realmente lo que significa “mirar adentro”. Incluso cuando volvemos la atención supuestamente adentro, ese “adentro” con el que nos encontramos es un pensamiento. La cuestión es mucho más sutil. Hay que estar verdaderamente desapegado. Sin haber comprendido que los apegos, los deseos, son todos exteriorizaciones de la mente, y que nos sacan de nuestro lugar de descanso al perseguirlos primero con el pensamiento y luego, quizá, con los actos. Cuando llegamos al punto donde esperábamos encontrar esa felicidad no encontramos más que hiel. No hay nada, nada es lo que parece. Era sólo nuestra mente desbocada en su persecución.

Por ello volver la atención hacia dentro requiere darse cuenta con mucha profundidad: “yo no me conozco”, “yo no sé quién soy”. Y aceptarlo. Eso es muy descansado, muy reposado porque no está soportando todo su falso conocimiento. No saber, no supone ningún esfuerzo, sino el reconocimiento tácito de una verdad: “yo no sé quién soy”. Sólo así puede uno intentar volver la atención adentro y focalizarla en su propio ser auto-consciente. Cuando uno no sabe quién es, ya no va uno desde “yo”, como va a todo.

Sólo así uno puede encontrar que la fuente de felicidad está en sí mismo. Y cada vez, con un convencimiento mayor, impide que la mente se desboque. Ya no cree en sus sugestiones.

Una vez más, debe quedar claro que para deshacerse de todo el fardo de conocimiento adquirido, uno tiene que comprender hasta la raíz: “yo no sé quién soy”. Si esa base es comprendida se pierde la confianza en todo el conocimiento adquirido, que son sólo nombres y verbos, se cae totalmente. Sólo con esa limpieza puede uno volver la atención hacia sí mismo. De lo contrario la atención se vuelve hacia otro concepto, y no se deja de pensar, es totalmente exterior.  

Por tanto, “yo no sé quién soy” no es final, sino que es la limpieza imprescindible para el comienzo de la destrucción de la mente.

Transcripción de la charla ofrecida por Pedro Rodea el 23 de enero de 2008.

21 comentarios:

  1. Gracias José Manuel por este texto.
    Un abrazo.

    ResponderSuprimir
  2. Con esa comprensión "Yo no sé quien soy" o ¿Quién o qué quiere adquirir conocimientos y para qué? El ego va desapareciendo y entonces si, entonces el Si Mismo puede observarse...

    Gracias por la lúcida entrada de Pedro, compañero! Más asequible que otras veces, para este personaje...

    _/\_

    ResponderSuprimir
  3. Sumergirse en el no-saber respecto a lo trascendente, creo que es de suma importancia. Hablamos del Ser, de la Conciencia que está más allá de nacimiento y muerte, de que no somos quien creemos ser, sino la Totalidad, etc., etc. Y está bien decir esas cosas para comunicarnos y para señalar en una dirección, pero finalmente y de cara a uno mismo creo, como digo, que es de suma importancia sumergirse en el no-saber. Nada se…; ni quién soy ni cualquier otra cosa… Entonces florece el silencio, la no búsqueda, el no hacer esto o lo otro tratando de conseguir algo… Y entonces el momento vivido se abre plenamente. “Esto” brilla más allá de definiciones, conceptos, búsquedas…

    Un abrazo.

    Francisco

    ResponderSuprimir
  4. "Yo no sé quien soy",...hasta esto que dice el texto y todo lo que dice ...no me sirve y ahi estoy en la nada del "no sé".

    De todas las maneras es un post fantastico que me ha dejado huella .

    Un abrazo amigo.

    ResponderSuprimir
  5. José Manuel, a fin de que no se confundan las cosas, quisiera añadir a mi anterior comentario que sumergirse en el no-saber, en el silencio, dejando de buscar y dejando de hacer esto o lo otro tratando de conseguir algo, considero que hay que llevarlo a cabo primeramente en las “sentadas” diarias, haciendo extensivo posteriormente ese no-saber, ese silencio… al resto de la vida cotidiana. Si no se hace así, creo que fácilmente puede caerse en el autoengaño y entender, por ejemplo, que “no hacer” es el no hacer inconducente de la persona que pasa de todo y sigue llevando, sin más, una vida puramente mecánica.

    Otro abrazo.

    Francisco

    ResponderSuprimir
  6. Magnífico PR en este texto tan inspirador y revelador y perfecto el final:
    “yo no sé quién soy” no es final, sino que es la limpieza imprescindible para el comienzo de la destrucción de la mente."

    Y quizá todo empiece siendo meramente mental, como un mantra, y este no saber va calando más y más, te vas dando cuenta de cuánta profundidad puede alcanzar pues los falsos conceptos impregnan zonas inconscientes, que damos por sentadas, por obvias; y es verdaderamente una limpieza ... y curiosamente luego vas cayendo en la cuenta que lo obvio es este no saber y que el supuesto conocimiento está ahí como una adherencia, un añadido, que entorpece ...
    Un abrazo amigo y gracias!!

    ResponderSuprimir
  7. concuerdo con Victoria, (y yo agregaría)en que la frase final, debería estar delante, subrayada y entrecomillada.
    "NO ES EL FINAL...sino que es la limpieza inprescindible para "

    solo LA COMPRENSIÓN sin más, sin comprendedor, sin nadie que no sabe nada, ni sabe quién es...ni nada

    Esta sutil modificación en el texto (de lo del final al principio) para evitar que "el personaje" que dice YO NO SE NADA, se crea que en algun momento o lugar sabrá algo...

    Gracias Jose Manuel, el texto da mucho que hablar del personaje y sus sueños, a que si???
    Un abrazo

    ResponderSuprimir
  8. Brillante!!! y oscuro a la vez

    Echaba de menos tus entradas en tan larga ausencia

    Gracias José Manuel, feliz descanso

    ResponderSuprimir
  9. Gracias a ti Delia,

    un abrazo amiga!

    ResponderSuprimir
  10. Je, sí Gorka, Pedro es más asequible a través de la palabra que de ese particular estilo de escribir que inspiró en su día las proposiciones.
    En el blog Conpedrorodea se están subiendo las charlas (imagino que ya lo sabes pero aprovecho a decirlo) que fueron grabadas y que son un canto maravilloso.

    Gracias compa, abrazos!! _()_

    ResponderSuprimir
  11. Hola Francisco,
    qué bueno charlar contigo de nuevo.

    Completamente de acuerdo en los dos puntos que señalas. El no-saber tiene que ser experiencia pura, algo vívido, de lo contrario se convierte en otro mueble conceptual más, aunque, para señalar esa experiencia, sean necesarios los conceptos.

    Y lo mismo con el no-hacer, concepto que señala la vivencia de que "yo", como objeto percibido, no hago nada, ni jamás he hecho nada, ni jamás podré hacer, como resulta evidente con cualquier otra percepción. Viendo esto claramente se abre la puerta a la experimentación de Eso que todo lo hace. Desde luego toda esa autoindagación vívida queda muy lejos del "no hacer vulgar", tanto de esa vida mecánica que señalas, como del supuesto hacer sin indagación, que también es mecánico.

    Una última observación que me apetece compartir contigo. La indagación también es fenoménica y, como fenómeno, puede y es variable. Es decir, puede hacerse a través de "sentadas" pero no es el único método, las distintas tradiciones proponen varios. Y como todo fenómeno no va a ir más allá de sí mismo, pero sí deja abierta la posibilidad, toda vez que se haya llevado a su punto máximo, que la revelación se produzca, que la Conciencia o el Ser se revele a sí misma/o tal como es.

    Un fuerte abrazo.

    ResponderSuprimir
  12. Eso es lo más importante, Peregrina, que lo que nos ofrecen los maestros dejen huella aunque no sepamos cómo ni dónde.

    Gracias, abrazos amiga!!

    ResponderSuprimir
  13. Je, precisamente Victoria, esa frase final es la que me pareció lo suficientemente poderosa para compartir la charla de Pedro. Ese "no sé quien soy" va quitando capas y capas de condicionamiento y conocimiento de todo tipo hasta que, como comentaba a Francisco, deja el terreno preparado para que la Conciencia "decida" revelarse a sí misma tal cual es (es una forma de decirlo).

    Gracias amiga, abrazos!!

    ResponderSuprimir
  14. Así es, Santosham, como comentaba a Victoria es la frase cumbre del discurso.

    En cuanto a lo que señalas mi experiencia no concuerda con ello, aunque en el fondo, todo es un juego de palabras a las que tampoco hay que hacerles mucho caso y, lo importante, como dice Francisco es "ponerse manos a la obra".

    Mi experiencia es que "el personaje" no dice nada, ni dice sé ni no sé por la simple razón de que es un objeto percibido (por eso puedes señalarlo, describirlo y hablar de él, pero Eso que habla de él no es el personaje, obviamente), y los objetos, que yo sepa, no tienen inteligencia/vida. Es la Conciencia o el Ser el que experimenta la confusión y llegado un punto indaga en su propia naturaleza. Es lo que aquí se ha llegado a ver y lo comparto sin ningún ánimo particular.

    Gracias Santosham, abrazos!!

    ResponderSuprimir
  15. Ja, "yes we can", me alegra verte Amelia, ahí media escondida detrás de un árbol hermosote.

    Abrazos!!

    ResponderSuprimir
  16. ¡Y yo a ti querida Arianna!

    Me alegra verte de nuevo en la faena y saborear tus palabras en "Luz del Alma" y "Almas gemelas". No nos tengas a dieta de belleza que es un alimento muy necesario.

    Gracias Arianna, abrazos!!

    ResponderSuprimir
  17. José Manuel, estoy de acuerdo contigo en que la indagación puede hacerse mediante “sentadas” y también de otras maneras. Pero sucede que como tenemos tanta facilidad para autoengañarnos, pues yo prefiero animar a los buscadores, en general, a llevar a cabo sentadas día tras día en las que indagar. He conocido a muchísimos buscadores que, amparándose en la meditación en movimiento en la vida cotidiana, finalmente no hacían nada de nada (en el peor sentido de la expresión). Y también he conocido a muchos buscadores que sentándose compulsivamente y mecánicamente, sin ninguna autocrítica, se han producido a sí mismos un completo embotamiento. Aun sabiendo que esto ocurre, yo prefiero dialogar con quienes se sientan día tras día, y no con aquellos que no se sientan y se pasan el día diciendo que “todo está bien”, que “somos divinidad”, etc. etc., pues creo que estos últimos tienen bastantes más posibilidades de estar autoengañándose, aunque haya excepciones. Yo me “siento” todos los días porque me gusta hacerlo, pero veo que no es necesario. Creo que lo verdaderamente necesario es ser muy serio en estas indagaciones.

    Gracias por tu blog. Otro abrazo.

    Francisco

    ResponderSuprimir
  18. Una vez más estamos de acuerdo, amigo Francisco. Aquí hay uno que se ha sentado durante años aplicando toda la artillería que le habían enseñando en el yoga sin saber muy bien qué hacía, qué buscaba, qué podía encontrar... Hasta que la gracia apareció y se oyó hablar de Sri Ramana, la autoindagación y demás, y todo cobró sentido. ¿Lo segundo fue posible por lo primero? Quizá, quién sabe.
    El caso es que hay tantas historias de búsqueda como presuntos buscadores. Pero de lo que estoy seguro es que el impulso por buscar la verdad (aunque al principio ni se sepa que es eso) tiene que aparecer y eso pondrá en marcha los mecanismos que tenga que poner. En defintiva, es el guru interior el que hace y dirige todo, parece perderse, caer en engaños, enderezar el rumbo, volverse a perder, volverse a encontrar... Parece que a la seriedad también le gustan las bromas:)) aunque sean pesadas.

    Gracias por estas conversaciones.
    Abrazos!!

    ResponderSuprimir
  19. al final estoy de acuerdo contigo... de personaje nada de nada... ¿quién dijo que algo así exista??? SOLO ESO POR TODOS LADOS, diciendo que sabe o que no sabe nada... ¿a quién le importa?

    un abrazo

    ResponderSuprimir
  20. Así es Santosham, y con esas palabras se podría dar por cerrado el blog. Eso por todos los lados, jugando todos los papeles sin por ello dejar de ser Eso. Un milagro inacabable y autogenerado.

    Bueno, lo de cerrar el blog... Eso lo cerrará en su justo momento:))

    Gracias amigo, abrazos!!

    ResponderSuprimir

Gracias por vuestros comentarios.