El Sí mismo está siempre obtenido. II.

Arunachala

Volvemos en esta entrada a insistir en que la llamada realización no consiste en adquirir, conseguir o alcanzar algo, un estado de consciencia u otra descripción más o menos grandilocuente. Ahí, puede haber un error muy grave que, además, se observa con frecuencia. El Ser es eterno e inmutable y nada nuevo puede añadírsele.

En este punto la enseñanza de Bhagavan Sri Ramana es muy clara. Todo consiste en eliminar el error sin origen, avidya, superpuesto a lo que siempre Es. Como en la anterior entrada traemos unas frases de Bhagavan y unos versos de su devoto Sri Muruganar.

Pregunta: ¿Cómo obtendré el Sí mismo?

Bhagavan Sri Ramana: No hay ningún obtener el Sí mismo. Si el Sí mismo tuviera que ser obtenido significaría que el Sí mismo no es ahora y aquí, sino que debe ser obtenido como algo nuevo. Lo que se obtiene como algo nuevo también se perderá pues será impermanente. Lo que no es permanente no es digno de esforzarse por ello. Así pues, yo le digo: el Sí mismo no es obtenido, usted es el Sí mismo, uested es ya Eso. El hecho es que usted es ignorante de su dichoso estado. La ignorancia sobreviene y tiende un velo sobre la felicidad pura. Los intentos se dirigen solo a eliminar esta ignorancia. Esta ignorancia consiste en conocimiento erróneo. El conocimiento erróneo consiste en la identificación falsa del Sí mismo con el cuerpo, la mente, etc. Esta identidad falsa debe partir y ahí queda el Sí mismo.

Pregunta: ¿Cómo va a acontecer eso?

Bhagavan Sri Ramana: Por la indagación en el Sí mismo. Conversaciones con Sri Ramana.

Sri Muruganar:

El Sí mismo, el valor supremo, está siempre obtenido. Hay que conocerLe bien y devenir firmemente convencido de que uno es Eso. Verso 997 de Padamalai.

Desde tiempos inmemoriales has estado existiendo solo como Eso que, paradójicamente, estás luchando duro por conocer. Verso 2238 de Padamalai.

El Sí mismo está siempre obtenido. I.

Arunachala

Vamos a dedicar unas entradas al hecho central, que por diversas razones suele olvidarse o no exponerse con claridad, que es la obviedad de que el ser real de uno, el Sí mismo, no puede ser obtenido "en un futuro" mediante prácticas, reglas de vida, iniciaciones, etc. Cualquier tipo de práctica, debe ir dirigida, y además no puede ser de otra manera, a eliminar lo que obstruye a Eso que siempre está presente. De lo contrario se entra en una especie de espera perpetua para conseguir algo que uno cree que le falta, o purificarse, o perfeccionarse...

Como de costumbre Bhagavan Sri Ramana con su facilidad expositiva lo dejó bien claro en muchas de sus respuestas. El devoto-poeta Sri Muruganar también dedicó varios versos a este hecho en el Padamalai y en el Guru Vachaka Kovai. Vamos a través de una combinación de ellos a asentar esta premisa básica.

Sri Muruganar: Por la sadhana (práctica espiritual) uno puede obtener cosas que son aparte de uno mismo. Pero, ¿con qué sadhana puede ser obtenido el Sí mismo, y quién va a obtenerle? Verso 851 de Padamalai.

Bhagavan Sri Ramana: Brahma-jnana (conocimiento verdadero del Brahman) no es un conocimiento que haya de ser adquirido, de modo que al adquirirlo uno obtenga felicidad. Es la persepectiva ignorante de uno lo que se debe abandonar. El Sí mismo que busca conocer es verdaderamente usted mismo. Su supuesta ignorancia le causa aflicción innecesaria, como la de los diez hombres necios que lloraban la "pérdida" del décimo hombre que nunca se había perdido. Maharshi's Gospel.

Pregunta: Si "yo" soy siempre, aquí y ahora, ¿por qué no lo siento así?

Bhagavan Sri Ramana: Eso es. ¿Quién dice que no es sentido? ¿Lo dice el "yo" real o el "yo" falso? Examínelo. Usted encontrará que es el "yo" falso. El "yo" falso es la obstrucción. Tiene que ser eliminado para que el "yo" verdadero no sea ocultado. La sensación de que yo no he realizado es la obstrucción a la realización. De hecho, está ya realizado no hay nada más que realizar. De otro modo, la realización será algo nuevo, no habrá existido hasta ahora, y deberá tener lugar de ahora en adelante. Lo que nace también morirá. Si la realización no es eterna, no es digna de tener. Por lo tanto, lo que buscamos no es eso que deba acontecer como si fuera nuevo. Es solo Eso que es eterno pero no conocido ahora debido a las obstrucciones, Eso es lo que buscamos. Todo lo que necesitamos hacer es eliminar la obstrucción. Eso que es eterno no es conocido debido a la ignorancia. La ignorancia es la obstrucción. Venza esa ignorancia y todo estará bien. Conversaciones con Sri Ramana Maharshi.

Lo que sucede tras la aparición de un pensamiento.

"Una vez que aparece un pensamiento, pueden suceder dos cosas, ninguna de las cuales está en sus manos. Si la comprensión es profunda, ese pensamiento quedará interrumpido, aunque puede que vuelva a surgir. Pero si la comprensión todavía no ha empezado la mente se involucrará en ese pensamiento que ha surgido espontáneamente".

Esta frase está extraída del libro "Habla la Consciencia" de Ramesh Balsekar. La queremos analizar y destacar porque es, a nuestro entender, un análisis riguroso, exacto y lúcido del proceso del pensamiento como pocas veces se tiene la oportunidad de disfrutar. Entender cómo se produce, y qué elementos entran en juego en ese proceso es un asunto crucial porque permite desenmascar la raíz básica de la falsa identidad: La naturaleza del "yo". Al mismo tiempo queremos destacar una aportación más de Ramesh Balsekar a la enseñanza en esta serie de post que le dedicamos.

Analicemos, pues, esta magistral descripción de Ramesh que tiene un alcance verdaderamente sorprendente.

1º: Destacar lo que nos parece una descripción exacta de los hechos: "Aparece un pensamiento". Esta simple constatación normalmente se pasa por alto y se da por válida la afirmación (falaz) de: "Tengo un pensamiento". Lo cual implica la existencia de un "yo" creador de pensamientos. Basta investigar en uno para constatar que ciertamente es así como ocurre: Los pensamientos aparecen espontáneamente sin una entidad que los cree, que sea su fuente. Es a posteriori de la aparición de un pensamiento cuando surge otro que dice: "Yo he tenido ese pensamiento". Es ahí cuando comienza la falsa identificación. Y, muy importante, subrayar como nos mostraba un reciente post de Lecturas Advaita, ¡que el "yo" es una parte misma de ese otro pensamiento! Se evidencia que el "yo" no es sino un pensamiento más, su naturaleza es mental, imaginal.

2º: "Pueden suceder dos cosas, ninguna de las cuales está en sus manos". Esta última parte es demoledora porque le muestra al "yo" su completa incapacidad de acción alguna. E iluminadora porque señalando esa incapacidad abre la puerta a la posibilidad de la verdadera comprensión. Y digna de recalcar porque jamás la habíamos visto expresada tan explícitamente: "Dos cosas, ninguna de las cuales está en sus manos". No podemos dejar aquí de recordar el tan moderno "control mental" y todas sus derivadas "new age".

3º. "Si la comprensión es profunda ese pensamiento quedará interrumpido". Es decir, la comprensión es el verdadero poder, no es el "yo" quien tiene la comprensión (precisamente es el "yo" el obstáculo a esa comprensión). La Comprensión es sinónimo aquí de Consciencia, de Realidad, de "Yo". Que si es "profunda", es decir, en la medida que ya ha ido disolviendo la reclamación de autoría del "yo", interrumpirá por sí sola la cadena de pensamientos.

4º. "Aunque puede que vuelva a surgir". El análisis es tan cabal que deja, por supuesto, abierta esa posibilidad, que vuelve a estar fuera del alcance de cualquier "yo" como la observación genuina muestra sin dejar lugar a dudas.

5º. "Si la comprensión todavía no ha empezado". Es el caso de la persona en la que el proceso de autoindagación no ha comenzado y la identificación es total. Entonces, "la mente se involucará en ese pensamiento", como un proceso completamente normal en el que el "yo" tampoco juega ningún papel. "Que ha surgido espontáneamente", aquí se vuelve a recalcar el carácter totalmente impersonal de la aparición de los pensamientos.

En resumen, ni el "yo" es la fuente, el origen de los pensamientos (el "yo" es un pensamiento más). Ni una vez que estos ocurren el "yo" puede hacer nada con ellos. Ni tiene poder para suprimirlos, es la propia fuerza de la Consciencia impersonal presente la que los interrumpe. Ni el "yo" tiene culpa en que la mente se involucre con ellos y prosiga la cadena indefinida de identificación.

Terminamos añadiendo, ¿dónde queda, pues, el papel del yo-ego? Éste se reduce únicamente en reclamar la autoría de todo eso que está sucediendo espontáneamente (como Ramesh en otras ocasiones describe con igual maestría). Y que, a su debido tiempo y en el lugar adecuado, surgirá también, espontánemente, el proceso de desidentificación que irá poniendo todo en su lugar. Entonces la consciencia personalizada e identificada encontrará su propia y real fuente: la Consciencia universal e impersonal, el verdadero "Yo".

La atestiguación se da por sí misma.


Siempre hemos tenido la impresión de que uno de los conceptos peor comprendidos o explicados, según como se mire, es el del testigo. Para complicar más las cosas es, además, uno de los más utilizados en toda clase de enseñanzas.

Este término tiene su origen en las traducciones de los textos tradicionales que, recordamos, han sido hechas en su mayor parte por filólogos que nada saben de doctrina, ni de niveles de comprensión (y mucho menos a qué tipo de comprensión nos referimos), ni de que un mismo término tiene diferentes significaciones según su contexto, etc. Como consecuencia este concepto ha sido utilizado para señalar cualquier cosa, utilizado por toda clase de "transmisores", y aparece con frecuencia en las conversaciones con los maestros porque naturalmente se les inquiere información al respecto.

Hay multitud de referencias sobre el asunto pero, a nuestro entender, una de las más clarificadoras la encontramos en Ramesh Balsekar (al que así seguimos rindiendo tributo) porque describe las características inequívocas del verdadero testigo y el subsiguiente proceso de atestiguación.

Vamos a ver esas pinceladas exquisitas y sutiles extraídas de su correspondencia personal compilada en el libro "De la Consciencia a la Consciencia".

Constantemente es necesario repetir que todo es parte del funcionamiento de la Totalidad, y que lo único que "uno" puede hacer es atestiguar lo que sucede. Pero, es necesario entender bien esto, se debe comprender que no hay "alguien" que observe como testigo, que la atestiguación se da por sí misma, y si existe la sensación de alguien atestiguando significa casi con seguridad que hay una "observación" personal acompañada, aunque sea de manera subrepticia, por un afán de comparar y juzgar aunque sea inconsciente.

Otra característica interesante de la atestiguación es que los acontecimientos dan la impresión persistente de ser irreales como un sueño y, al mismo tiempo, la atestiguación está acompañada por una sensación de asombro ante el misterio de la interconexión de los sucesos, pero -y esto es importante- no existe en absoluto el deseo de explorar tal misterio. En otras palabras, se produce la experiencia real de "hágase tu Voluntad".